sábado, 27 de octubre de 2012


Dentro de esta barca de ambigüedades 
caben rizos,  lágrimas sin sal,  de caramelo, 
puestas de sol, amanecidas,  dedos largos, 
luego trenzas,  agua, mucho agua, 
gorros y bufandas, piernas de bailarina 
-las de antes-. 
Te quieros  ¿dije te quieros?,  caricias miles, 
roces eternos,  por cada poro,  por cada línea, 
por cada huella,  marca,  peca,  ondulación del 
cuerpo. 
Dentro caben todos los olores,  cada minúscula 
esencia de ser humano, exhalación de todo  
lo que adoro. 
No me importa de quién ni de qué turbación loca 
ni emotividad extraña.
Dentro de esta barca cabe un cosmos,  con la 
divergencia más discordante y más coincidente, 
con los más amables giros que dan las cosas 
en los momentos más insólitos. 



Nená de la Torriente