miércoles, 27 de junio de 2018


Soy posibilidad 
Creo en mí 
-Siente el álamo 
por eso crece y se amplía 
hasta acariciar el cielo- 

Y el helecho sonríe
Que bien le ve perder las hojas 
indefectiblemente 
cada invierno 

Soy eternidad 
No desaparezco 
-Siente el helecho 
por eso habita los muros 
que centenarios se retuercen 
sobre las hermosas piedras- 

Y el caracol sonríe 
Que bien mordisquea sus verdes 
sin ávida melancolía 
hasta saciar sus delicados trayectos 

Ella sestea sobre el prado  
al abrigo de todos  
y todos sonríen  

Y es que saben 
que conoce lo que siente el álamo 
lo que piensa el helecho 
y que observa dulcemente al caracol 
en su viaje glauco 



Nená de la Torriente

lunes, 28 de mayo de 2018


Ayer tuve un espacio mío 
Una hoja límpida  
donde escribir tu nombre 
con trazos oscuros 

Hoy mi espacio es el mundo 
y marco un nombre en blanco 
sobre la superficie impenetrable 
de todo 
de los cuerpos la sombra y 
su opacidad distinta 

Ahora vigilo el cielo por si se rompe 
y una columna vertical desagua en lluvias 
La sorpresa de lo que ha de llegar 
sin pronunciarse 
la palabra de lo que aún no ha sido 

Ayer cargaba coloños de pareceres 
armados de tiempo 
y de convicciones 

Hoy tasco los candados y sonrío 
que no caben puertas   
por donde tú llegues 
ni tintas inexactas 
o ambiguas 
ni pliegos blanquecinos 


Nená de la Torriente 

lunes, 26 de febrero de 2018


Y cruzamos las piernas 
Y cruzamos los brazos 

Decimos que no nos gusta esto 
que no nos invita aquello 

Y las palabras se amontonan 
en las baldas y 
en nuestras largas lenguas 
sin reclamar procedencia 
ni término 

Borrar para construir 
/nos decimos/ 

Y mentimos el apellido 
ignorando las ganas 
hasta el engallarse en un propósito 
coligado y fraternal 

Hacerse viejo no era esto 
/nos decimos/ 

Y todo lo pensado se desmorona 
como bizcochos sin mantequilla 
indolentes para ocupar áureas bandejas 

alguna vez dictadas con corazón 

Ahora cómo pintar el cielo 
/nos decimos/ 

Y el azul infinito 
inagotablemente espléndido 
nos devuelve una sonrisa 
más humana si cabe 

que nuestra propia humanidad 



Nená de la Torriente

martes, 23 de enero de 2018


Lo sencillo 
Todo y nada 
Esta palma abierta asida al aire 
inconsciente de quién eres 
Así te miro 
Sin ausencia ni figura 
Momentáneo y luengo 
Sostengo un poco de esto 
y de aquello 
entre la demora y el apremio 
a escasos milímetros de la boca 
Sin importarme por dónde 
se moverá el suspiro 
ni si llega la palabra 
a este corazón u a otro 
Ahora sí me queda tiempo 
para recortar margaritas 
por encima de sus curvas blancas 
Y no pensar si pienso 
o si llega quien ha de venir 
o no quiero que venga 
Porque soy el aire 
sobre esta palma abierta 

La inconsciencia 
La totalidad 


Nená de la Torriente 

martes, 26 de diciembre de 2017



Nada menos volandero 
ni tornadizo 
que tus ojos de lumbre 

Tu impaciente benignidad 

Su paso presuroso que mitiga 
lo súbito y calamitoso  
en estos y aquellos días 
tan nuestros 

He venido a tomarte 
desde mi colina invertida 

Desde esta silla estéril 
de remembranza 
donde lo tuyo y lo mío 
consterna claridad y negrura 
en un aula asenderada 

La luz 
es una loba sin descendencia 
Bestia única 

Un mapamundi sin siglo  
que a bocanadas 
reclama redención 
como la imagen de un naufrago 

Somos lo que fuimos 

Colmillos de esa fiera sin memoria  
bajo las farolas  
/siempre disímiles/ 

en el intervalo de la noche  


Nená de la Torriente