miércoles, 10 de octubre de 2018


Cuando dejo de sentir 
dejo de pensar 
que el amor es mujer 
en su expresión exacta 
  
como la tierra y la lluvia 
y todas las constelaciones  

Los árboles crecen en vicio 
llenándolo todo 
y cae de hinojos la noche 
sobre el mundo 
  
haciendo dormir al dalle 
y al zapapico  

A espaldas del cielo 
para ti los segundos   
para mi las horas 


me olvido de sentir 
e ignoro saber 
que el amor es mujer 
en su extensión más viva 

Remotas las rojas soflamas 
de una juventud bullanguera 
   
ayer un domo la gloria 
hoy rastrojera 
sin la torpe 
festinación de los niños 

¡Ay 
y para ti los segundos 
para mí las horas! 



Nená de la Torriente 

sábado, 28 de julio de 2018


 44 

En días de lluvia todo está por resolverse 
apenas se abre el cielo 
con tímidos amelos entre nubes 
y sonríe sin sonreír queriendo 
/ahora lo sé/ 

Me asusta el trazo exacto 
de los caminos 
su periclitada razón 
el tráfago eterno por buscar verdades 
y tantas palabras 
que migran en deletéreas  

Pero cuando cruzo tu puerta 
todo me parece distinto 
cambia el suelo y 
la luz juega a ser una niña 
¿acaso no retoza y bulle como el té en la taza? 
/ahora lo sé/ 

Anhelo ser nueva 
siempre distinta 
Pero abrazo losetas gastadas y 
temo perderme 
¿y no es perderme lo que tanto amo? 

Contradictoria    Lejana 
enhebro ambiguas horquillas 
para culpar el lado inclinado que me pervierte 
Me engaño como se engaña la luna 
al mirarse día claro 

Pero soy bella 
 /ahora lo sé/ 
como lo es la luna 
cubriendo con hermosos cendales 
todo lo que a la luz es visible 


Nená de la Torriente 

miércoles, 27 de junio de 2018


Soy posibilidad 
Creo en mí 
-Siente el álamo 
por eso crece y se amplía 
hasta acariciar el cielo- 

Y el helecho sonríe
Que bien le ve perder las hojas 
indefectiblemente 
cada invierno 

Soy eternidad 
No desaparezco 
-Siente el helecho 
por eso habita los muros 
que centenarios se retuercen 
sobre las hermosas piedras- 

Y el caracol sonríe 
Que bien mordisquea sus verdes 
sin ávida melancolía 
hasta saciar sus delicados trayectos 

Ella sestea sobre el prado  
al abrigo de todos  
y todos sonríen  

Y es que saben 
que conoce lo que siente el álamo 
lo que piensa el helecho 
y que observa dulcemente al caracol 
en su viaje glauco 



Nená de la Torriente

lunes, 28 de mayo de 2018


Ayer tuve un espacio mío 
Una hoja límpida  
donde escribir tu nombre 
con trazos oscuros 

Hoy mi espacio es el mundo 
y marco un nombre en blanco 
sobre la superficie impenetrable 
de todo 
de los cuerpos la sombra y 
su opacidad distinta 

Ahora vigilo el cielo por si se rompe 
y una columna vertical desagua en lluvias 
La sorpresa de lo que ha de llegar 
sin pronunciarse 
la palabra de lo que aún no ha sido 

Ayer cargaba coloños de pareceres 
armados de tiempo 
y de convicciones 

Hoy tasco los candados y sonrío 
que no caben puertas   
por donde tú llegues 
ni tintas inexactas 
o ambiguas 
ni pliegos blanquecinos 


Nená de la Torriente 

lunes, 26 de febrero de 2018


Y cruzamos las piernas 
Y cruzamos los brazos 

Decimos que no nos gusta esto 
que no nos invita aquello 

Y las palabras se amontonan 
en las baldas y 
en nuestras largas lenguas 
sin reclamar procedencia 
ni término 

Borrar para construir 
/nos decimos/ 

Y mentimos el apellido 
ignorando las ganas 
hasta el engallarse en un propósito 
coligado y fraternal 

Hacerse viejo no era esto 
/nos decimos/ 

Y todo lo pensado se desmorona 
como bizcochos sin mantequilla 
indolentes para ocupar áureas bandejas 

alguna vez dictadas con corazón 

Ahora cómo pintar el cielo 
/nos decimos/ 

Y el azul infinito 
inagotablemente espléndido 
nos devuelve una sonrisa 
más humana si cabe 

que nuestra propia humanidad 



Nená de la Torriente