viernes, 10 de noviembre de 2017


'Los hombres intentan gobernar a los demás, 
pero evitan gobernarse a sí mismos' John Osborne 

Tenía una Q para quererte 
pero andaba distraída 
Una O para olvidarme  
de aquello que me aojaba 
Una I para el futuro 
/más de estos fueros 
que de otros incorpóreos
Tenía letras 
tan dispersas 
como mi piel de la tuya braceaba 
Una boca chica 
con una enorme lengua 
Un canal para bojear los delirios 
para avenar mis duelos 
La sonrisa  tatuada 
Tú tenías una casa en la colina 
El principio necesario  
Las palmas de las manos extendidas 
La alegría de vivir 
La templada y la mansa sabiduría 
El minuto eterno 



Nená de la Torriente 



martes, 17 de octubre de 2017


Frente a mi casa 
hay un árbol seco, 
  
a él acuden todas las palomas. 
El resto, verdes y abiertos, 

andan en exilio. 
¿Qué peor que un pacato? 
Nublado con una palabra 
cuando todas las delicadas 
se derrumban. 

La débil saeta puede inclinarse 
hacia la benignidad 

                             hacia la vileza. 
Tan delgada es su silueta 
que a penas tiene peso, 
pero cuando cae 

                 atruena. 
Sus líneas se entrecruzan, 
hasta las más férreas.  


Como mosca inválida  
golpea el cristal con su ala rota, 
zangolotina, 
temeraria,   
con interminables caminos 
a su menudencia 

¿Dijo qué? 
¿Quiso decir eso? 

¿Qué peor que un idiota? 



Nená de la Torriente

viernes, 15 de septiembre de 2017


Olvido escribir tapias 
muros 
aplazamientos 

olvido ser olvido 
si acaso alguna vez 
un poco

venderme rozagante 
espasmo 
ligera vibración en el vacío 

tu nombre 
mi nombre 
picar la puerta a media tarde 

agonías áfonas  
el ombligo 
la periferia 

olvido rellenar vacíos 
vanidades 
despachar esfuerzos 

empezar desde uno 
para amaromar el cero 
perderme 
justificar el reencuentro 

olvido volar 
y sangrarme 

amor 
que por amor se amarre  
el deshecho 
los desarmes

olvido angularme 
para alcanzar la recta 
ser palabra 
timidez 
engaño 

Me seduzco de nuevo 

acaricio mis pechos 
el umbral 
el desconcierto 
mi sexo en calor 
sin esfacelo 

te miro impreciso  
desatento 
como todas las cosas
de este mundo 

y te quiero ahora 
te quiero  

no antes 



Nená de la Torriente

jueves, 24 de agosto de 2017


No voy a contar con los dedos 
el mundo es demasiado grande; 
no éste de persianas bajadas, 
acordelado, 
con palabras y sonidos cíclicos, 
como el polvo besa a los muebles. 
No sirve de nada que te escriba 
de un universo desconocido 
bajo lo insondable del océano, 
ni que me pinte los labios 
con la savia de los árboles  
para que me veas más bonita. 
Los días son sólo días 
y la distancia 
-una coma perdida entre muchos papeles-  
el paso de un pigmeo 
en un espacio de titanes. 
Con este desahogo te cuento 
que casi nada importa, 
que creerse númenes en la tierra 
es un desvarío,  
pues abarcamos todo 
-lo que no nos pertenece- 
con empalizadas convenientes. 
Y entiendo 
 que no debo entenderlo todo,
que puedo ser alborada atardeciendo
-si se me antoja- 
o arroyo suspendido, 
en este íntimo silencio. 




Nená de la Torriente

jueves, 10 de agosto de 2017

B L a N C a N i e V e S

Enanitos /no duendes/ 
Seres humanos en busca de oficio 
Pueblos enteros 
de quehaceres minúsculos 
Temples finitos 
Temperamento 
apariencia 
entereza y severidad 
Crueldad 
bonhomía 
Perfiles /trazos/ 
el gruñón 
el tontín 
el tímido 
el sabio 
el insólito y el somnolencia 
hasta el feliz /infeliz/ 
recorren en sus pequeñas píldoras 
diminutos caminos 
En nuestras calles 
escaleras 
edificios 
plazas 
carreteras 
En las vidas de los otros 
en las nuestras 
como el que ocupa un lugar 
por derecho 
Pero su quizá /ventura/ 
no es sin una Blancanieves 
una razón para la alianza 
un sentido de comunión 
una bandera 
 /suceso, noticia, mártir/ 
una necesidad de cambio 
de otorgamiento 
que les asalte 
hacia algún destino 
el pulso 


Nená de la torriente