sábado, 18 de agosto de 2012


‘Que todo sea para bien
si estoy contigo’
-le dijo el asno 
a la yegua. 

Pero no todos los caminos 
llevaban a la misma cuadra, 
ni todas las cuadras cerraban 
a la misma hora. 
La cuadrícula marcada 
con los derechos y deberes 
sobre el muro de piedra, 
se fue borrando con las lluvias. 
No se sabe quien se fue primero, 
cantarines del todo 
o borrachines hasta las trancas. 
El amarre se quedó sin cuerdas, 
solitario,  en la tapia centenaria 
y con los eternos  humedales. 



Nená de la Torriente

2 comentarios:

  1. A lo mejor se fueron los dos a un tiempo, cada uno por su lado, aunque sin saberlo...

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