sábado, 21 de junio de 2014

Detrás de todas las piedras 
nadie conoce cómo levanta el sol, 
y así se tropieza con tanta admiración 
y con todas esas preguntas bailando 
en la lengua, inquietas, pero hermosas, 
como la baba que deja el beso del niño, 
absolutamente inocente. 
Quiero ser hiedra,  rama de árbol 
o vestido semitransparente, 
para poder mirar a través de segundos ojos, 
que me dé tiempo a ver dos veces 
y a pensar cuatro, 
logrando lo que ha conseguido otro 
que no me conoce ni me ha leído nunca, 
verme a través de unas gafas distintas 
donde comienza y termina 
haciéndose la misma pregunta: 

Dime qué necesitas que yo estaré aquí. 

El mundo es un lugar curioso, 
poblado de maravillas. 
                                                      -Gracias David-



Nená de la Torriente