sábado, 13 de junio de 2015


Llegué sin darme cuenta 
cuando las campanas dejaron de sonar 
y crucé el umbral de la vida 
con un sencillo gesto. 

En la búsqueda de lo familiar 
el desconcierto, 
la confusión por el desabrigo 
inexistente, 

el miedo al precipicio, 
a la carrera, 
al exceso, 

me equivocaba. 

Fui en todo y todo fue en mí, 
y nadie, 
y nada, 
desde el primer momento, 

porque hasta cuando enmudecían 
las campanas 
engullía sus ecos, 

para vomitarlos en la débil memoria 
de la distracción. 



Nená de la Torriente

2 comentarios:

  1. "Fui en todo y todo fue en mi......."
    Esplendido

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me pone contenta que te agrade, anónimo.

      Nená

      Eliminar

Háblame