sábado, 25 de febrero de 2012


El mundo tiene reglillas  propias. 
Tú que eres mundo mides a los demás 
por su pié político. 
Él que es mundo mide al otro 
por su trabajo y sus  ganancias. 




Yo que soy mundo 
-a mi pesar- 
mido a los demás por su sensibilidad 
y su inteligencia. 

El mundo tiene otras reglas propias, 
al mundo le interesan kits completos. 
Tú mides a los demás 
por lo que han conseguido, 
Él mide a los demás por lo que saben 
o lo que no saben.  
Yo mido a los demás por la primera 
palabra que me dedican 
y el ímpetu de la mano que me chocan. 

El mundo tiene tres reglas: 
Pasado,  presente y posible futuro. 
Todas contables, 
todas importantes. 
El pasado se esfumó. 
el futuro quizá no llegue nunca, 
y el presente es lo único que ofrecemos 
en forma de ahora, 
y no es seguro que acabemos la jornada. 
Yo creo que,  como mundo, 
somos demasiado estúpidos. 






Nená

Cuando llegues a Formentera 
sentirás cosas distintas, 
es curioso como una isla tan  pequeña 
puede atrapar a tantos. 
Sus tormentas son apoteósicas, 
se abre el cielo,  así sin más. 
El rayo es como esos 
rayos perfilados de cómic. 
El mundo es a lo grande en  esa isla. 
tan plana,  tan suya. 
De noche en cualquier alto 
puedes verla entera, 
con sus luces encendidas, 
como si fueras el rey del mundo, 
sin estar en la proa del Titanic. 
Y cuando llegues al faro de Barbaria 
o a Ses Illetes, 
junta un montoncito de piedras 
y ten fe,  pide un deseo, 
un deseo de corazón, 
y espera, 
la isla te lo concederá 
si de verdad lo deseas. 


Nená

¿Cuántas partes de mí me quedan? 
Como pétalos de margarita 
vas dejando uno a uno,  en cada sitio, 
en cada espacio que supuso 
un enganchón del alma, 



y el alma,  tiene demasiadas  aristas 
donde engancharse 
y dejar un pétalo de ti. 
La vida o la muerte no son más 
que una carpeta 
que el hombre entiende: 
Estás y ahora no estás. 
Pero todo es un poco más complicado, 
aunque nadie quiera oírlo. 
Al otro lado, 
en algún lugar,  se reúnen pétalos 
que volverán al agua, 
la mejor parte de nosotros mismos, 
que se quedó enganchada 
en hermosos momentos 
que siempre valdrán la pena.  






Nená

viernes, 24 de febrero de 2012


Como el ojo de un pez 
abierto siempre
apresa el desorden del mundo. 
La mudanza, la luz, 
la estrella bailarina 
que se lanza de punta a coma 
sin red, 
buscando la gloria de unos segundos. 
Acecha al mar,  el eterno batir, 
con sus días de runrún charlatán, 
coquetón y alevoso, 
y sus tardes de poderoso clamor, 
elevado alarido,  que franco 
se muestra 
como lo que siempre ha sido, 
una seria amenaza. 
Ese ojo de pez, 
sabe tanto de mí, 
como la roca que acopia mi piel, 
mis manos,  mis ojos,  el temblor y  
el silencio a escondidas. 





Nená


Tengo para ti 
lo más dulce,  la leche 
de un pecho que amamanta. 
La salida del sol desde la cumbre, 
con tazón de chocolate espeso y estuoso. 


Tengo para ti,  bajo mi manta   
ese beso por el que darías 
toda una vida, 
el temblor de rodillas 
con alias, 
que todo hombre merece. 
Para ti,  tengo un universo 
que en su escala 
tu mano desbrava,  penetra, 
conduce y comanda, 
y agranda tu cuerpo de honores 
con la tibieza de mi fiel afluente. 
Tengo para ti 
lo que aún desconoces, 
la bravura hecha piel 
y dentellada, 
la ternura de seda y de serpiente 
y las voces de auténticas náyades. 






Nená