martes, 27 de marzo de 2012

Me duele tu dolor 
como me río con tu risa, 
siento lo que tocas, 
beso lo que besas,  y hasta 
acaricio el aire que empujan 
tus rodillas. 




Pero no puedo llamarme 
como tú, 
ni ser como tú 
sintiendo 
como tú lo haces, 
porque el mundo coloca 
sillas separadas en este 
enorme anfiteatro. 





Nená

lunes, 26 de marzo de 2012

Permanece el sol,  la roca, 
ese ruido áspero de la ola 
rompiéndose, 
el gorgoteo de la espuma, 
la arena mansa. 
Se queda el sonajero 
de ramas de los pinos, 
el sonido del agua de la fuente, 
las risas de los niños, 
los higos chumbos, 
los algarrobos,  los veleros 
silenciosos. 
Yo voy y vengo,  y 
algo de mí se pierde 
en cada fuga, 
en cada olor intenso, 
en cada objeto, 
en el sonido de las cosas 
que siempre permanece. 



Nená
No voy a negar 
que rezo a un Dios 
que no castiga, 
y abrigo mi soledad 
en cada razón viva 
que él ha hecho. 
Por eso todo 
me maravilla, 
y cuando me despida 
de este tren 
me iré sorprendida 
hasta del último soplo 
que dé,  y de la forma que sea. 
El miedo a morir es lo mismo 
que el temor a vivir, 
a tomar decisiones. 
La vida,  como la muerte, 
es sólo un paso, 
y si vas a darlo 
sé lo más feliz que sepas, 

y si puedes,  cuéntamelo. 






Nená

Subo la cuesta de la estación 
y el tren pita. 
Serpentea como anciana culebra 
rezongando y en queja: 
‘¡Ya está bien,  buscaros a otra!’, 
parece que grita. 
Muchos son los años que cruza 
los campos en giros imposibles, 
con apeaderos extraños, 
y toscos zapatones que le pisan. 
Se aleja el tren y pita,  y 
vuelve a pitar,  y sigue pitando 
cada vez más tenue al oído; 
como se va apagando mi latido 
y el brillo de mis ojos, 
y la fe, 
y el delirio por los mismo verdes 
que me volvían loca. 





Nená

domingo, 25 de marzo de 2012


La luna no sólo tiene acné 
querida mía, 
tiene la edad de todos. 
Hasta para el aullido del lobo,  
siempre en fuga, 
bajando al páramo 
de noche. 




Tú la escribes cartas con 'quieros' 
y corazones de tinta, 
ella te responde con besos, 
besos de almíbar y golosina. 
Marca la rima de los cuerpos, 
el compás de simetrías 
de los amantes; 
Como auxilia el llanto 
de los solos, 
a orillas de sus infiernos. 
La luna no sólo tiene quince años,  
querida niña. 





Nená