lunes, 30 de marzo de 2026

 


Mi esencia habita en el enredo, 

vive en la espera 

y en la ingravidez de los suspiros, 

se afinca en los pulsos improbables de los sueños 

y alquila besos de caramelo, 

garante de los labios de los niños. 

No sabe de guarismos, 

no conoce dietarios ni premuras, 

sabe del reflejo 

y la continuidad de lo que respira, 

de poesía y amaneceres magos,  

de esperanza infinita. 

Mi cuerpo gimotea y retrocede, 

se brinda a cohabitar con lo intangible. 

Hace sumas y restas y pierde el tiempo, 

se aferra a 46 cromosomas, 

a 5 o 6 litros de sangre. 

Se mide, se pesa, se retrata, 

se duele, se ama, se tolera, 

es prosa del número 

y de la agenda. 

 

Nená de la Torriente

 

2 comentarios:

  1. Su esencia...Todo eso entre nubes y soles cántabros, ¿o eran de Babia? Tengo mucho que leer y aprender aquí. Lo que son las casualidades...

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